Certified Energy Efficient Datacenter Award (CEEDA) se presenta actualmente como el único marco de mejores prácticas en eficiencia energética para la certificación de data centers que presenta una hoja de ruta completa de benchmarking y mejora.

Se enfoca en todas las áreas de manera integral, de modo que trata de aspectos de gestión operativa, mecánica y eléctrica (M&E), y de las tecnologías de la información (TI).

Después de varios años de explotación más o menos perversa del concepto “green” lo cierto es que ha llegado el momento de la verdad, impulsado por factores reales de regulación, reducción de costes, marca y reputación.

Ahora hay que demostrar de manera tangible la eficiencia en las operaciones a las diversas partes interesadas en las actividades de cada data center en función del peso de todos estos aspectos claves.

CEEDA acomete todos estos factores de manera directa y eficaz cumpliendo adicionalmente con regulaciones como la Directiva Europea Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea y en consideración de estándares de actuación reconocidos como ASHRAE, ETSI, Energy Star o The Green Grid, entre otros.

La mejora en los costes operativos ha venido tradicionalmente impulsada por acciones rápidas y centradas en aspectos puntuales, desde estrategias de compras más económicas en base a subasta o fragmentación de las compras hasta la reducción de las plantillas y labores de mantenimiento. Todo ello pone en riesgo la disponibilidad del servicio en la búsqueda reducir los costes operativos con factor principal.

Diversas charlas profesionales prescriben también prácticas de ahorro en puntos concretos pero que son típicamente difíciles de extrapolar a otros entornos de data center, suponen un riesgo a la disponibilidad del servicio y/o no consiguen el nivel de ahorro esperado finalmente, trasladando problemas de un área a otra en vez de solucionarlos y mejorar las situaciones relacionadas con el rendimiento.

Nadie discute a estas alturas de madurez de la industria que en el data center convergen múltiples actividades que actúan en espacios físicos comunes y que finalmente impactan en el espacio TI.

Por tanto, el enfoque más apropiado, lógico y eficaz debe pasar por la consideración desde todas las áreas y por todos los equipos humanos involucrados, desde el diseño hasta la construcción, instalación y mantenimiento de los sistemas que componen y operan en el data center. Esto no significa ni mucho menos que data center legados tengan que resignare a ser demolidos y construidos de nuevo para poder obtener ganancias.

En este sentido, la aplicación de medidas en sistemas de enfriamiento (por ejemplo, en atención al  tipo de equipamiento interno y externo actual y mejoras posibles; gestión de las temperaturas y humedades a nivel de configuración  y de eficiencia en la entrega y retorno a equipos TI; sustitución incluso anticipada por equipos más eficientes; mejora del entorno ambiental en que funcionan, entre otros) será más eficiente y bastante menos arriesgada si acompañamos las medidas con la disposición de equipos TI en sala de manera ordenada (p.ej. segregando espacios físicos según las necesidades de condiciones ambientales del tipo de equipamiento o por diferencias en densidad de carga, evitando bypass/recirculaciones/presiones negativas en la gestión de aires frío/caliente, …).

Del mismo modo, el control en la instalación de equipamiento TI y de las cargas a nivel de cómputo (.p.ej. evitando la virtualización de equipos “zombie” o no controlados; consolidando o repartiendo cargas de procesamiento entre equipos del mismo o distintos racks; aprovechando funcionalidades del sw/hw) multiplica las ventajas anteriores pero, a su vez, mejora si además  aplicamos mecanismos para la coordinación de los distintos equipos técnicos y operativos (p.ej. planificando las capacidades y mejor estrategia de instalación en sala; compra lean en suministros diversos como el eléctrico; estudio de estrategias de resiliencia más eficientes atendiendo a  posibles opciones electro-mecánicas pero también de  TI;…) con un soporte desde el área de suministro eléctrico ininterrumpido de origen limpio (p.ej. sin emisiones de carbono) y más eficiente (p.ej. eliminando pérdidas en la distribución; mediante generación local; UPS con factores de conversión y modos de uso más eficientes).

CEEDA permite este punto de partida integrado desde todas las áreas para estos y otros aspectos (además de los mencionados en estas líneas) atendiendo a un modelo dinámico de progresión (se puede certificar en un nivel inicial para recertificar posteriormente en otro nivel superior) adoptando las medidas al ritmo que cada data center quiera/pueda permitirse en relación a un modelo de madurez en las medidas a aplicar.

CEEDA es un esquema internacional que ya dispone de data center certificados en diversas regiones del mundo y cuyas medidas de mejora son reconocidas y aplicadas por centenares de instalaciones y profesionales.

Para conocer con casos reales lo que la certificación CEEDA puede hacer por la eficiencia energética de su instalación, asista al Webinar: CEEDA Eficiencia Energética DC - Clave de Negocio, en la que participarán Agustín López, CEEDA Lead Assessor de DCD, Miguel Ángel Ramos, Gerente de Operaciones de KIO Networks y Germán Vargas, Gerente de Operaciones de Claro.