Bloomberg ha publicado esta semana el interés de AWS en Chile y/o Argentina por instalar un centro de datos. La noticia parece reciente porque ha tenido una gran repercusión en medios, pero no lo es.

 A comienzos de año, Andrés Tahta, de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI), hablaba con nosotros para dar a conocer un proyecto de incentivos para instalar data centers en el país. Y ya entonces nos comentaba: “En dos o tres casos esperamos tener noticias positivas en los próximos meses, estas empresas de data centers están considerando optar entre dos países y uno de ellos es Argentina, producto de este proyecto de promoción”.

Por entonces ya podíamos leer entre líneas, puesto que Amazon había anunciado su intención de instalar un centro de datos en la Patagonia chilena, gracias al proyecto de expansión de la red de fibra óptica en el país. Así que al menos una de esas empresas estaba pensando optar entre Argentina y Chile y, como se confirmó un poco más tarde, se trataba de AWS.

En noviembre de 2017 (la noticia de fin de año a la que se refiere Bloomberg) también nos hicimos eco de la reunión en Nueva york entre el presidente argentino, Mauricio Macri y Elaine Feeney, vicepresidenta de Amazon para la expansión de la infraestructura global. Ya entonces, Feeney confirmó el propósito del gigante tecnológico de instalar un data center en el país.  

Según fuentes consultadas entonces por el diario Clarín, Amazon podría invertir inicialmente 30 millones de dólares en el centro de datos, una cantidad que podría ampliarse hasta los 200 millones.

Poco después, un equipo de Amazon también visitó Argentina para evaluar el mercado de servicios en la nube y conocer más sobre los impuestos de los países.

La novedad en la noticia de Bloomberg es que según otras misteriosas fuentes que no se citan, Amazon podría estar considerando no elegir entre uno u otro país, sino instalarse en ambos. Dado el crecimiento de la región en número de usuarios y demanda de servicios digitales, así como en la expansión de la fibra óptica por casi todos los países, esta decisión podría tener mucho sentido.

La decisión de Amazon

A mediados del pasado año fue la presidenta chilena Michelle Bachelet la que acudió a la sede de Amazon. A principios de año, Amazon Web Services firmó un memorando de entendimiento con el gobierno de Chile "para modernizar los servicios gubernamentales dentro del país". Unos meses más tarde, el jefe técnico del ministerio chileno Sebastian Beeche dijo a Reuters que Amazon había expresado su interés en colocar un centro de datos en la Patagonia, la región del extremo sur de América del Sur, compartida por Argentina y Chile. Agregó que la compañía deseaba expandirse a Chile debido a su relativa estabilidad económica y política y a un clima más fresco.

De posible interés para AWS es el posible nuevo cable submarino de Chile, un proyecto de $ 550 a $ 650 millones que se extendería unos 20,000 kilómetros (12,427 millas) desde la Patagonia hasta China.

En junio, la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China firmaron un acuerdo para llevar a cabo un estudio de factibilidad del proyecto, que sería el primer cable submarino de fibra óptica que conectaría directamente a Asia con América Latina.

Chile también alberga muchas más inversiones extranjeras, incluyendo un centro de datos de Google, además de instalaciones de HPE y Telefónica, que representan casi el doble de la inversión que Argentina aportó en 2015, según cifras de la ONU.

Pero eso podría cambiar, con Macri cortejando agresivamente la inversión después de años de disturbios financieros y políticos que desalientan a las empresas extranjeras. Macri, quien asumió el poder en 2015, ha tomado medidas para cambiar las cosas, y este año comenzó una amplia campaña contra la corrupción.

Sus esfuerzos han tenido éxito en los mercados financiero, de petróleo y gas y de litio, pero AWS obtendría una gran ganancia por inversión en tecnología extranjera.

Además, como nos comentaba Andrés Tahta, Argentina cuenta con grandes beneficios también para instalar un data center. Por ejemplo, estar cerca de los centros de consumo de datos -São Paulo, Río de Janeiro, Buenos Aires, Lima y Santiago de Chile-, así como del acceso a energías renovables. Frente a Chile, Argentina tiene la ventaja de estar desarrollando toda una legislación e incentivos fiscales, arancelarios y de impuestos, que incluso mejoran los de su país vecino, que además está aislado y muy lejos de los principales centros de consumo de datos, sin contar con el riesgo sísmico