Este texto es un extracto del artículo “Alternador para grupo electrógeno” escrito por Massimo Brotto, sales engineering manager de Himoinsa. Puede leer el texto completo en la web  MassimoBrotto.com.


Aunque no sepas muy bien de que se está hablando cuando se trata de alternadores, estoy seguro de que con este artículo lo vas a entender muy rápida y fácilmente.

El alternador para grupo electrógeno es un dispositivo similar al aparato que mueve el ventilador del techo de tu salón, solo que, en lugar de consumir corriente para generar un movimiento mecánico, aprovecha un movimiento mecánico para generar electricidad.

¡Así de simple!

Si has leído al artículo anterior sobre el motor para grupo electrógeno ya has entendido que en este caso aprovechamos la fuerza mecánica del motor para poner en marcha la máquina eléctrica y generar corriente.

Te aviso: desde el punto de vista eléctrico no es una máquina sencilla de entender, por ello aquí no hablaremos de ‘porqué’ funciona, sino más bien de cómo se presenta y de su integración en el grupo electrógeno.

 

¿Qué sabes de un alternador para generador?

Un alternador, que también se llama generador, es una máquina eléctrica cuyo funcionamiento está basado en las propiedades de la inducción electromagnética. Este fenómeno hace que cuando un conductor se mueve dentro de un campo magnético se genera un cierto voltaje a sus extremidades. Este voltaje provoca una corriente y así conseguimos electricidad.

El movimiento relativo del conductor y del campo magnético es provocado por el motor diésel, por lo tanto:

Energía mecánica electricidad


Alternador
Fuente: Wikipedia

Un generador para grupo electrógeno está compuesto por una parte exterior fija y hueca en cuyo interior se aloja una especie de cilindro móvil. La parte fija se llama ESTATOR o INDUCIDO y es lo que se ve, la parte interna es el ROTOR o INDUCTOR que está conectado al motor y da vueltas porque este le trasmite su rotación.

El campo magnético se provoca en la parte llamada ROTOR e induce el voltaje que comentábamos antes en los conductores que forman el ESTATOR. De forma que en los terminales de estos conductores podrás conseguir una tensión, 230 V, 400 V o la que quieras, para conectar los aparatos eléctricos que desees.

Es importante distinguir entre alternadores síncronos y asíncronos. Sin entrar en detalles técnicos, será suficiente con saber que los grupos electrógenos emplean los síncronos. Los alternadores asíncronos se usan para otras aplicaciones, sobre todo en generación fija de potencia elevada conectada a la red eléctrica como generadores eólicos o hidroeléctricos.

Los alternadores síncronos para grupos electrógenos son máquinas muy eficientes. Su rendimiento varía desde un mínimo del 80% en los más pequeños hasta alcanzar un 97% en los de mayor potencia.

A continuación, te voy a hablar en detalle de las características más importantes de un alternador para grupo electrógeno.


Características de un alternador para grupo electrógeno


El rotor

El rotor es el conjunto de las partes que, conectadas al motor diésel, rotan en el interior del alternador generando un campo magnético.

Está compuesto por un eje mecánico sobre el que están fijados diversos bobinados de cobre. El tipo y el número de bobinados determinan el número de polos del alternador, que es una característica muy importante porque establece la frecuencia del suministro eléctrico a un dado régimen de revoluciones de motor. Cada bobinado tiene dos polos.



El estator

El estator es el conjunto de partes que constituyen el exterior del alternador y están fijas mientras el rotor da vueltas.

También está formado por una estructura metálica y una serie de bobinados de cobre. A las extremidades de estos bobinados tendremos el voltaje inducido por el campo magnético del rotor.

El bobinado se realiza enrollando un hilo de cobre aislado en torno a una estructura metálica, cada giro es una espiral. Una vez terminado el bobinado se impregna en resinas especiales.

La cantidad de bobinados, el número de espiras y su disposición física determinan la tensión de salida mientras que la frecuencia solo depende del número de revoluciones del motor principal y del rotor. Por ello todos los fabricantes disponen de distintos tipos de bobinado que identifican con códigos específicos. El que proporciona 400 Vac y 50 Hz trifásico con neutro es el más común pero también hay más configuraciones como monofásicos, con neutro, sin neutro, bifásicos, y más tensiones como 380 V, 600 V o 690 V entre otras. Sin hablar de los de media tensión… ¡Ya paro!

 

Para leer el texto completo, consulte la web  MassimoBrotto.com.