Es poco probable que la limpieza técnica esté en el top de la lista de prioridades de cualquier operador de centro de datos. Y si lo está sea probablemente de mala gana.

Eso no quiere decir que, con el tiempo, la industria no haya aprendido nada: los proveedores se dieron cuenta desde el principio de que los contaminantes en el aire dañarían el hardware de TI, que las alfombras que producen electricidad estática no tenían cabida en los servidores y los cables pertenecían a los subsuelos. También se dieron cuenta de que restringir el acceso a los centros de datos era una buena idea para la limpieza, no solo para la seguridad.

Pero incluso ahora, ser meticuloso no viene de fábrica: se sabe que los operadores de centros de datos que desean escatimar en costes reducen la frecuencia de sus limpiezas al mínimo.

Y a pesar de que las actitudes de la mayoría de la gente han madurado, según Mike Meyer, director del negocio de mantenimiento de centros de datos de ABM Solutions, los contaminantes todavía están abriéndose camino hasta los centros de datos. Esto se puede remediar con mejores prácticas, aseguró el directivo a DCD, pero algunos operadores todavía tienden a cortar un poco de allí y un poco de acá en este aspecto.

Grandes problemas en paquetes pequeños

Entonces, ¿qué contaminantes afectan a los centros de datos? Partículas tan pequeñas como la mitad de una micra (una millonésima de metro), pueden dañar los servidores, el almacenamiento y el equipo de red al causar que se sobrecalienten y provoquen un cortocircuito.

Estas partículas pueden provenir de cualquier lugar, desde las suelas de zapatos de los visitantes hasta los fragmentos erosionados del interior de los conductos de aire acondicionado o las paredes de la sala de datos, o bien del polvo de artículos que se han desenvuelto dentro del centro de datos.

Tim Gentle, director general de la compañía de limpieza técnica Australian IT Services, también encuentra regularmente insectos errantes y criaturas perdidas que deambulan -o han dejado de vagar- por debajo de los pisos elevados.

Otra fuente, quizás menos común, de partículas perjudiciales son los bigotes de zinc.

Los bigotes de zinc son acumulaciones similares a pelusas de zinc elemental de tamaño micrométrico que crecen en superficies galvanizadas. Se desarrollan espontáneamente cuando los átomos de zinc se separan del acero, alejando el recubrimiento de la superficie a una velocidad de 250 micrones al año. El zinc es un buen conductor, por lo que cuando los bigotes alcanzan las 500 micras, se convierten en una amenaza para los microcircuitos, causando cortocircuitos, variaciones de voltaje y perturbaciones de la señal.

Lo más común es que crezcan debajo de los pisos elevados, cuya parte inferior está hecha de acero galvanizado para evitar la oxidación.

Muchos centros de datos han eliminado sus pisos revestidos con zinc, pero los filamentos de zinc todavía pueden entrar en el DC por otros medios, como cestas de cables recubiertas de zinc, tuercas, pernos, conductos de acero y barandas metálicas.

ABM Solutions explicó que había realizado de 30 a 40 proyectos de limpieza de bigotes de zinc en los últimos ocho años. Recientemente, un cliente informó que había sufrido 142 fallos de energía causados por las partículas de metal.

A medida que la industria ha aprendido sobre bigotes y otros problemas, la limpieza se ha convertido en parte del proceso de diseño. Los centros de datos modulares, por ejemplo, suelen estar bien sellados para evitar la entrada de contaminantes.

Sin embargo, otras consideraciones como los costes operativos y la eficiencia energética pueden empeorar las cosas en lugar de mejorarlas. Por ejemplo, el free cooling ahorra energía al usar aire exterior para eliminar el calor, pero esto significa que el centro de datos es más propenso a ingerir partículas del mundo exterior. Algunos ejemplos incluyen sal marina del aire marino, polvo de hojas en el otoño, contaminantes industriales suspendidos en el aire, etcétera.

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Este data center huele a muerto

Una fuente de contaminación tomó por sorpresa al personal de ABM Solutions. Los técnicos de una instalación holandesa habían estado abordando problemas de calidad del aire durante algún tiempo, pero no pudieron identificar la causa, hasta que se dieron cuenta de lo que sus vecinos estaban introduciendo en el aire.

"Se trataba de restos humanos", afirmó Meyer. "Había un crematorio al otro lado de la carretera. [Los operadores] pensaron que tenían la mejor filtración del mundo, pero su diseño les permitía utilizar el aire exterior (juego de palabras con “fresh air”), y lo que traían no era aire fresco, era del crematorio".

Algo similar, aunque menos morboso, le sucedió a Microsoft en su centro de datos en el estado de Nueva York, según Meyer: "Tenían toda la filtración posible, pero alguien tenía activo un incendio en un sembrado y [Microsoft] tenía humo entrando en su centro de datos. No es la contaminación típica, pero es contaminación que proviene de la refrigeración con aire exterior. Afortunadamente, simplemente apagaron su centro de datos porque son quienes son y tienen capacidad de recuperación de base".

El proceso de limpieza de un centro de datos implica pruebas de calidad del aire, descontaminación de pisos de acceso y subsuelos (sin mencionar techos y paredes), micro-aspirado y limpieza antiestática de componentes, cables y partes internas de los equipos antes de su instalación en una facility.

Para Gentle, la limpieza del centro de datos requiere un procedimiento. Exige equipo especializado, pero también conocimientos especializados, por ejemplo, cómo limpiar una unidad CRAC sin dejar caer agua en la habitación, cómo levantar una losa correctamente, cómo limpiar las rutas de DRUPS y UPS, y qué preocupaciones de seguridad se deben tener en cuenta.

E incluso con las mejores intenciones, la limpieza a veces puede causar más daños que dejar las cosas como estaban: al interrumpir los flujos de aire, mojar las salas técnicas o estropear la calidad del aire al pulir el suelo en un entorno no controlado.

Por lo tanto, es un error llamar a los contratistas generales para una limpieza antes de que se entreguen las instalaciones, dice Meyer: "No aprecian la diferencia en los requisitos.

"Las empresas constructoras no logran nada usando limpiadores generalistas y pensando que están limpiando a un alto nivel, ya que si comienzas a colocar una máquina de conteo de partículas allí, comienzas a medir la calidad del aire a .5 micras".

Un pequeño y sucio secreto

A pesar de esto, es difícil determinar si la suciedad es una de las principales causas de caídas, afirma, porque la industria mantiene los fallos en silencio.

Sin embargo, los fabricantes han adaptado sus pautas para estipular cómo limpiar su hardware y en qué estándar y, para Meyer, esta es una prueba de que los contaminantes y el tiempo de inactividad están directamente correlacionados: "Es una industria bastante reservada, por lo que incluso si ha habido un fallo a falta de mantenimiento, muy rara vez publicitan la causa. Escuchará que un servidor se cayó y se perdió algo de conectividad en su proveedor de servicios móviles o algo así, y se reducirá a un error de hardware o un fallo de hardware.

"La compañía de mantenimiento está muy abajo en la cadena, y la información se remonta a los proveedores de hardware y fabricantes de equipos originales (OEM), y ahora los OEM han escrito sus especificaciones en sus webs. Por tanto, en lo que se refiere a fallas específicas, no tenemos información exacta, pero sabemos que sucede".

Afortunadamente, no es todo oscuridad y cadáveres que obstruyen los servidores. La industria de centros de datos está en auge, al igual que la limpieza técnica.

Para Gentle, una mayor competencia significa que los operadores se preocupan por mantener sus instalaciones prístinas: "particularmente en el área de colocation, quieren que los centros de datos brillen porque todos están buscando participación en el mercado y buena parte de una presentación es ver cómo cuida la preciada TI de su cliente ", añadió.

En experiencia de Meyer, todavía es un trabajo en progreso. Algunas empresas medianas son reacias a pagar el costo de limpiar sus centros de datos de forma adecuada, pero la mayoría de los operadores sí entienden la necesidad de una limpieza regular. Lo que realmente se interpone en el camino de la perfección es la falta de concienciación y la ausencia de estándares legales.

Los fabricantes y clientes generalmente confían en la Norma ISO 14644-1 Clase 8 para limpieza de salas y entornos controlados asociados: una clasificación de limpieza del aire que califica una instalación de acuerdo con la cantidad de partículas de tamaños específicos existentes por metro cúbico. En este caso, las partículas suspendidas que miden 0,5 micras no deben superar las 3,520,000 por metro cúbico.

"Entonces, lo que estamos empezando a hacer es educar al mercado a través de la alianza de centros de datos, así como con reuniones informativas, eventos de networking, etc., y creo que hemos tenido una buena aceptación. También hemos estado trabajando con usuarios finales e inquilinos, especialmente en la industria del colo, para comenzar a solicitar estos servicios en sus SLAs", aseguró Meyer.

"Descubrimos que gran parte de estas medidas son impulsadas inicialmente por el cliente. La industria está forzando a los operadores de colo que no quieren limpiar. Inicialmente son bastante aprehensivos, sienten que es un servicio costoso e innecesario, pero una vez que estamos limpiando realmente vemos que nuestros servicios mejoran y ya no tienen la menor duda de nosotros ".

Empresas como ABM Solutions y Australian IT Services esperan que a través de extensos programas de capacitación del personal y "educar al mercado", sea posible una limpieza constante en el centro de datos, y que el tiempo de inactividad debido a la suciedad se convierta en una cosa del pasado.